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La mediación

Mediación en Empresa Familiar

Cuando se habla de empresa familiar se hace referencia a la empresa que está influenciada en sus decisiones por una o más familias. Como toda empresa consiste en un conjunto de personas con capacidad de autoorganización, con una finalidad común y relacionadas entre sí. Las relaciones son diversas y cuando uno de los elementos del sistema se mueve, todos los demás se verán afectados.

En una empresa familiar, en una misma etapa temporal, se desarrollan dos procesos: El ciclo de vida de la familia y el desarrollo de la empresa. Dos sistemas con funciones y objetivos diferentes pero organizados y potenciados por las mismas personas. En cada uno de estos sistemas, las personas tienen papeles diferentes, junto con todo el bagaje de situaciones difíciles que se produce en toda familia, si además de las relaciones personales existe entre sus miembros un entramado de relaciones e intereses económicos y patrimoniales, como ocurre en una familia empresaria, los conflictos son más pronunciados, obstaculizando el objetivo de mantener la continuidad de generación en generación, lo que puede lograrse diferenciando los roles existentes en ambos contextos (familia-empresa) y conciliando las culturas empresariales de distintas generaciones.

El conflicto en la empresa familiar es inevitable, pero si se pueden evitar enfrentamientos continuados y destructivos, controlando los cambios unidos al conflicto y haciendo que éste se produzca de forma pacífica. El conflicto implica un coste real y potencial: el de no estar de acuerdo con la otra parte y el coste de no llegar a un acuerdo con ella, es necesario hacer que el coste de llegar a un arreglo sea más bajo que el coste de no llegar a él.

En las formas tradicionales de solución de problemas las Instituciones tienen la clave y dirigen cómo debe ser el comportamiento de los individuos, en mediación el protagonismo lo tienen las partes, cambiando el rol de los actores intervinientes en la situación conflictiva, elevando la satisfacción psicológica de los participantes, su autoestima y fomentando comportamientos de ayuda a los demás, para alcanzar este protagonismo se deben aprender una serie de habilidades y destrezas emocionales que capacitan para manejar los conflictos de forma adecuada. En mediación el rol de los profesionales se transforma, facilitando los recursos teóricos y las técnicas para que las partes en conflicto desarrollen las competencias necesarias para proponer soluciones a estos conflictos (Bernal, 1995).

Junto con esta relevancia de los propios interesados, la mediación conceptualiza el conflicto desde una óptica positiva, y promueve un cambio, en la interpretación de la situación, que genera una serie de alternativas conducentes a salir del conflicto y donde los intereses de ambas partes son tenidos en cuenta en base a una interpretación comprensiva de la situación, dejando que las partes no vean mermada su autoestima. La mediación proporciona un contexto pacífico donde éstas puedan sentarse a dialogar sobre cómo resolver sus diferencias y elaborar una serie de acuerdos consensuados que permitan volver a relacionarse en otra ocasión. (Bernal, 1991-2001).

Los conflictos que surgen con más frecuencia surgen en la empresa familiar son aquellos en los que se confunden los roles que las personas ejercen en los dos ámbitos, familia y empresa y entre los que están:

 
  • Continuidad, en la empresa, de la dinámica negativa familiar (enfrentamiento y política de “divide y vencerás).

  • Falta de credibilidad en el ejercicio profesional del hijo al seguir considerándolo como “menor”.

  • Trato desigual a los hermanos, en la empresa, en base a la preferencia como hijos.

  • No tener en cuenta las diferencias en formación, aptitudes y actitudes para el trabajo de los hijos.

  • Retrasar el paso de los hijos a la empresa.

  • Retribución salarial no adecuada (escasa o excesiva) en base a su condición de miembro de la familia.

  • Exigencia de seguir los mismos pasos, en la forma de trabajar, por ser sus hijos (motivación, tiempo de dedicación).

  • Mantenimiento de ciertos estereotipos familiares en la empresa, como la sucesión del primogénito o el que sea varón para dirigir la empresa. También el que la dirección tiene que estar llevada por un miembro de la familia, no distinguiendo entre propiedad y dirección.

  • Utilizar el pertenecer a la familia para incumplir las reglas de la empresa.

  • Influencia de otros miembros de la familia (madre, esposa, novia, amigos ...) en la actitud ante el trabajo.

La mediación supone la introducción de una lógica positiva para afrontar los problemas donde las partes asumen el compromiso y la voluntad de la autodeterminación, al mismo tiempo que devuelve el protagonismo a los interesados. La cultura del pacto sobre la confrontación.