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Documentos divulgativos de Mediación

PAREJAS SEPARADAS ANTE LA PANDEMIA

DICIEMBRE 2021

Breve resumen del estudio que próximamente se publicará al completo.

El estudio Parejas separadas ante la pandemia”, de la Fundación ATYME, surge en medio de una gran crisis que ha acontecido a la humanidad, una crisis que ha dado un giro al punto de mira de los problemas, centrándonos en cómo esta situación tan inusual ha repercutido en las familias. La repercusión ha sido grande, pero la no convivencia de los progenitores la ha hecho más complicada y ha generado una gran avalancha de dudas e incertidumbres a cerca del efecto de las restricciones a la libertad de movimiento. La principal dificultad que la pandemia les ha generado a los progenitores, en la relación con los hijos, es el excesivo uso de pantallas, poder regular las tareas académicas y mantener las normas.

El estudio confirma aspectos ya visibilizados en trabajos anteriores e indica la necesidad de utilizar formas preventivas de conflictos en el escenario de parejas no convivientes con hijos, en concreto:

Potenciar el uso de medidas pacíficas, como la mediación, para gestionar conflictos, antes de utilizar la vía judicial ya que, los resultados obtenidos indican que las parejas que se han separado con consenso presentan menos conflictos y mejor preparación para afrontar las dificultades, además de tener un mayor grado de participación en la solución, afrontando las crisis de forma aunada.

Crear un programa para progenitores no convivientes, en los tres momentos de la ruptura: antes, durante y después para que las parejas puedan contar con recursos que les ayuden a cuidar a los hijos de forma consensuada, aprendiendo el valor de contar con el otro para resolver los desacuerdos que surjan en esa tarea conjunta. Este tipo de recurso facilitaría la responsabilidad coparental y aportaría un beneficio emocional, familiar, social y económico, no solo a los progenitores y a sus hijos, también a toda la sociedad.

Nuestra reflexión es que, si bien es necesario la transformación del sistema judicial, en especial el familiar. Además de esa transformación, también se necesita un cambio social que dirija los pasos a pasar de una cultura del litigio a una cultura del acuerdo, así como una mayor participación de los interesados, algo que la crisis actual ha dejado de manifiesto.